domingo, 18 de enero de 2009

Sueños

Corre, corre; todo lo que deseas está ahí delante.
Sirvió para algo que te desprendieras de tu carne, tan terrenal.
No desdeñes el sacrificio, que tan poderoso te hará ahora.

El fuego quemó tus huesos, pero yo... yo te daré huesos de oro, y carne de metal, que no podrá ser atravesada.
Aguanta la respiración...






...ahora respira, alza la mano.
Lo tienes. Agárralo entre tus dedos.

¿No eres capaz de contener tus sueños en la palma de tu mano?

Entonces, no eres digno de mis dones. ¡Fuera!




(como siempre, la misericordia divina es sólo otra mentira más; pero no nos impide soñar)

3 comentarios:

Sr. Inferno dijo...

A me me gusta a sobremanera el Infierno; con lo divino apenas tengo trato, salvo con algunas mujeres divinas

Saludos

f.ode dijo...

Qué trágico y real x)

unnumi

JOSAN dijo...

No es ninguna mentira >.< busca y encontrarás