martes, 6 de mayo de 2008

Métodos de defensa

Cuando empezamos a ser conscientes de que el mundo es un lugar malo es cuando adquirimos nuestros propios métodos de defensa. Esas defensas, sin pretender ser superpoderes, son tan variadas como personas hay en el mundo, pero creo que, una vez conocidas muchas de ellas, se pueden sistematizar mínimamente.

La timidez es una opción muy frecuente, la violencia tampoco se queda atrás. De todos modos, me parece que la defensa más frecuente es la soberbia, y también, dicho sea de paso, la que mejor funciona. Adoptar una posición de superioridad respecto al mundo nos hace distanciarnos de él, y ver las cosas de manera distinta; quizás con menos importancia de la que merecen, quizás con más criterio.

Sin embargo, el problema está en el momento en que tomamos la actitud soberbia como algo tan propio que no podemos desprendernos de ella, y no podemos dejar de usarla en cualquier ocasión, sin pensar de qué o a quién estamos hablando.

Y me sorprende, me sigue sorprendiendo cada día, que personas que a simple vista muestran un inmenso ego, puedan llegar a ser incluso agradables en ciertos momentos. Eso, más que nada, hace que conserve mi esperanza sobre la bondad de la raza humana.

2 comentarios:

Emilienko dijo...

No hay ni buenos ni malos.

No.

Hay formas de ser.

f.ode dijo...

Este tema daría mucho de qué hablar. De cómo nos desenvolvemos y, así, conocernos más :).